Luis Enrique Solís Alcalde es cuestionado por la participación de su esposa en una visita técnica al Megapuerto de Chancay y por las circunstancias de su reconocimiento como ingeniero vitalicio.

El director tesorero del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) – Consejo Departamental de La Libertad, Ing. Luis Enrique Solís Alcalde, ahora afronta nuevos cuestionamientos relacionados con decisiones y hechos vinculados a su gestión. Uno de ellos tiene que ver con una visita al Megapuerto de Chancay que fue difundida por el propio CIP La Libertad como una actividad técnica dirigida a ingenieros colegiados. En la publicación institucional aparece María Verástegui, esposa del tesorero, pese a que, según la información difundida, no tendría la condición de ingeniera colegiada.

La principal interrogante está relacionada con el uso y asignación de los cupos destinados a la actividad. En ese contexto, el ingeniero Edson Ardiles Vásquez, demandó al CIP La Libertad precisar quién autorizó la participación de Verástegui, cuáles fueron los criterios utilizados para seleccionar a los asistentes y si el traslado, alimentación u otros gastos fueron cubiertos con recursos de la institución.

Otro punto que requiere explicación es el reconocimiento de Solís Alcalde como ingeniero vitalicio durante la Semana de la Ingeniería de junio de 2025. Según los datos proporcionados, el tesorero se incorporó al CIP el 27 de noviembre de 1995. El Estatuto del Colegio establece requisitos relacionados con 30 años de aportaciones institucionales para acceder a la condición de vitalicio. Por ello, resulta pertinente precisar la fecha exacta del reconocimiento, verificar si a esa fecha se habían cumplido los requisitos y conocer qué procedimiento y disposición institucional sustentaron la decisión. Este punto adquiere relevancia si el reconocimiento se produjo antes del cumplimiento del periodo establecido.

A este caso se suma un antecedente consignado por la Contraloría General de la República. El Informe de Hito de Control N.° 35-2024-OCI/5765-SCC señaló que, de acuerdo con el expediente de contratación revisado, Solís Alcalde acreditaba un año, seis meses y 25 días de experiencia específica para desempeñarse como supervisor de una obra de restauración en el Complejo Arqueológico Chan Chan, mientras que los términos de referencia establecían como requisito mínimo dos años. El órgano de control advirtió que esta situación podía generar un riesgo para el adecuado desempeño de las actividades previstas.

El pedido apunta a que Solís Alcalde y el CIP La Libertad esclarezcan públicamente las circunstancias de cada caso y, de corresponder, exhiban la documentación que sustente las decisiones adoptadas.