Motín en Maranguita desata incendio y deja dos heridos

72 internos quemaron colchones durante disturbios en el centro juvenil; un trabajador del INPE y un recluso resultaron lesionados.

Un motín protagonizado por 72 internos del Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita, terminó la noche del jueves 8 de enero en un incendio de gran magnitud que generó momentos de tensión y alarma en el distrito de San Miguel.

Según información oficial, el siniestro se inició alrededor de las 9:30 p. m. en el pabellón Nazareno, luego de que los internos prendieran fuego a colchones como parte del disturbio. Las llamas se propagaron rápidamente en el primer piso, generando una densa humareda negra que fue visible desde varios puntos de la zona.

Vecinos del sector reportaron haber escuchado gritos y golpes dentro del centro juvenil, mientras que en redes sociales comenzaron a circular videos que mostraban el fuego saliendo del recinto, evidenciando la magnitud de la emergencia.

Ante la situación, cinco unidades del Cuerpo General de Bomberos del Perú acudieron al lugar para controlar el incendio, mientras personal del INPE, con apoyo de la Policía Nacional del Perú (PNP) y serenazgo, ejecutó acciones para restablecer el orden y evacuar a los internos de las áreas afectadas.

Un efectivo policial señaló que varios internos presentaron síntomas de intoxicación por inhalación de humo, aunque recibieron atención médica oportuna y se descartaron víctimas mortales. No obstante, el motín dejó dos personas heridas.

Uno de los lesionados es un trabajador del INPE, quien sufrió una herida en la cabeza tras ser impactado por un objeto contundente arrojado desde el segundo piso del pabellón, por lo que fue trasladado a un hospital. Asimismo, un interno resultó herido, aunque su estado de salud no fue detallado.

Tras el incidente, decenas de familiares de los internos llegaron hasta los exteriores del centro juvenil, exigiendo información sobre el estado de salud de los adolescentes y denunciando una falta de comunicación oficial. En medio de reclamos y momentos de tensión, algunos padres manifestaron su preocupación por presuntos excesos durante el control del motín, mientras las autoridades continuaban con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.