La decisión del Arzobispado de Trujillo de impedir que Paltarumi participe en la restauración del histórico santuario estaría relacionada con una sentencia por lavado de activos en la que se examinó una operación de venta de oro a dicha empresa. Paltarumi, sin embargo, no fue investigada ni procesada en ese caso.

Un episodio ocurrido en 2022 y una sentencia emitida casi cuatro años después habrían sido determinantes para entender la férrea posición adoptada por monseñor Alfredo Vizcarra frente a la participación de Paltarumi en la restauración del Monasterio Santuario Nuestra Señora de Guadalupe. Mientras pobladores reclaman que el proyecto avance y el Gobierno Regional de La Libertad defiende el proceso realizado, el arzobispo mantiene su negativa a entregar el inmueble a la empresa.
El 4 de mayo de 2026, el Gobierno Regional de La Libertad anunció que Paltarumi, vinculada al empresario Jimmy Pflücker, había obtenido la buena pro para participar en la restauración mediante la modalidad de Obras por Impuestos. Sin embargo, apenas cuatro días antes, el 30 de abril, el Poder Judicial había sentenciado a Orlando Tumbajulca Última y Sonia Mallqui de la Cruz a 25 años de prisión por lavado de activos procedente de la minería ilegal.
El caso que habría despertado las dudas del arzobispo
La historia se remonta al 31 de agosto de 2022, cuando Mallqui fue intervenida en el aeropuerto de Trujillo transportando un maletín con S/ 1’733,277. Al ser interrogada sobre el dinero, señaló a Tumbajulca, quien se encontraba vinculado a actividades mineras.
Durante las diligencias apareció un contrato de compraventa bancarizada de mineral entre Tumbajulca y Paltarumi, documento presentado para intentar sustentar la procedencia del efectivo. Posteriormente, las investigaciones del Ministerio Público derivaron en el proceso que terminó con la condena de Tumbajulca y Mallqui.
De acuerdo con la información expuesta sobre la sentencia, el material aurífero comercializado por Tumbajulca tenía procedencia vinculada a minería ilegal. Es precisamente esa operación con Paltarumi la que habría generado las dudas del Arzobispado sobre la participación de la empresa en una obra perteneciente a la Iglesia.
“La Iglesia no puede estar recibiendo […] dineros que no tienen un origen lícito”
El propio Alfredo Vizcarra explicó públicamente qué ocurrió cuando conoció los antecedentes relacionados con la compañía seleccionada para el proyecto.
“Se me comunicó que la reconstrucción del Monasterio Nuestra Señora de Guadalupe se iba a hacer por la modalidad de Obras por Impuestos. Ya este año se había aprobado el presupuesto. Y luego, al poco tiempo, cuando ya la empresa había sido escogida, me comunicaron que se trataba de una empresa minera, la empresa Paltarumi. Cuando ya estábamos por hacer la entrega del terreno, sale la noticia de la señora que había sido detenida en el aeropuerto con un maletín con cerca de dos millones de soles, resultado de la venta de su oro a la empresa Paltarumi. Entonces la iglesia no puede estar recibiendo para sus obras de ninguna clase dineros que no tienen un origen lícito, estaría involucrando a la Iglesia en un acto delictivo”, manifestó el monseñor en declaraciones difundidas por Territorio Tomado.
Paltarumi no fue procesada en ese caso
Pese a la preocupación expresada por el arzobispo, existe una precisión necesaria: Paltarumi no fue investigada ni procesada dentro del caso que terminó con la condena de Tumbajulca y Mallqui. La responsabilidad penal establecida judicialmente recayó sobre estas dos personas.
Esto significa que la operación comercial mencionada en el proceso no supone, por sí misma, responsabilidad penal de Paltarumi. Sin embargo, para Vizcarra, los antecedentes conocidos habrían sido suficientes para cuestionar que la empresa continúe vinculada a la restauración del inmueble religioso.
La situación ha generado una abierta controversia. Pobladores de Guadalupe y miembros del comité de restauración incluso llegaron hasta Trujillo para realizar protestas y vigilias frente al Arzobispado, reclamando que la recuperación del santuario no quede paralizada.
Mientras tanto, el Gobierno Regional de La Libertad mantiene su defensa del procedimiento mediante el cual fue seleccionada Paltarumi, mientras el Arzobispado exige que se busque otra empresa para ejecutar el proyecto.
Así, el motivo detrás del rechazo que durante meses provocó cuestionamientos empieza a quedar expuesto: Vizcarra no se opone a la restauración del santuario, sino a que Paltarumi participe en ella ante las dudas que afirma tener sobre el origen lícito de los recursos vinculados a los antecedentes que conoció.
