Más de 1,8 millones de familias participan en su cadena productiva, impulsando la agricultura familiar y la economía local en diversas regiones del país.

En el marco del Día de la Pachamanca, que se celebra el primer domingo de febrero, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) resaltó el valor cultural, productivo y nutricional de esta técnica ancestral de cocción andina, considerada una expresión viva de la identidad cultural del Perú y un vínculo entre la biodiversidad y la agricultura familiar.

La pachamanca, también conocida como “olla de tierra”, es una técnica milenaria basada en el uso de piedras precalentadas enterradas en el suelo, cuyo origen se remonta a entre 7 000 y 8 000 años antes de Cristo. Esta práctica culinaria, heredada de las culturas prehispánicas, se mantiene vigente como una de las más antiguas del continente americano.

Este plato integra una amplia diversidad de productos agrícolas y pecuarios, como carnes, tubérculos, hierbas nativas y otros alimentos andinos, lo que contribuye a la conservación de la biodiversidad y al fortalecimiento de sistemas productivos sostenibles. Desde el enfoque nutricional, la pachamanca aporta proteínas, hierro y micronutrientes esenciales, promoviendo una alimentación saludable basada en productos locales.

Más de 1,8 millones de familias participan en su cadena productiva a través de la producción agrícola y pecuaria, generando oportunidades económicas y fortaleciendo el desarrollo rural. Además, la pachamanca fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación y cuenta con un día oficial de celebración, lo que consolida su reconocimiento a nivel nacional.